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19
abr

Publicado por Protegetedelmovil.com

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“Absorbidos” por el movil

Ahora que muchos se preguntan por la veracidad de los controvertidos estudios sobre la incidencia en la salud de las antenas de telefon铆a m贸vil o la se艅al que emiten los propios aparatos, psic贸logos de todo el mundo se enfrentan a un nuevo fen贸meno que afecta de manera efectiva a mucha m谩s gente y que est谩 causando da艅o a la base de la sociedad, los j贸venes.

La Federaci贸n Andaluza de Jugadores de Azar en Rehabilitaci贸n (Fajer) revel贸 el pasado fin de semana, durante sus jornadas de convivencia en Cartaya (Huelva) el dato de que la mitad de la poblaci贸n espa艅ola sufre ciertos s铆ntomas de adicci贸n al tel茅fono m贸vil.

La citada encuesta a nivel nacional desvelaba, adem谩s, que el 33% de los consultados renunciar铆a al sexo antes que al m贸vil, o que el 35% utiliza las aplicaciones del tel茅fono incluso antes de levantarse.

En dichas jornadas participaron diez colectivos relacionados con el tratamiento de adicciones, entre ellos el colectivo Jarca, de Algeciras.

La presidenta de esta asociaci贸n,鈥圡arta Ortiz, explic贸 que en la actualidad hay seis personas del鈥圕ampo de Gibraltar se est谩n tratando por esta adicci贸n, j贸venes con edades comprendidas entre los 19 y los 29 a艅os.

Obsesi贸n peligrosa
Las adicciones suelen comenzar ya siendo menores de edad, y los patrones de conducta, dentro del comportamiento obsesivo, son similares, seg煤n explic贸鈥圡arta Ortiz. La conflictividad a nivel familiar y el fracaso acad茅mico y en la b煤squeda de empleo son los denominadores comunes.

Ninguno de los seis afectados quiso relatar en primera persona el drama que est谩n viviendo, aunque hemos podido conocer detalles an贸nimos de algunos de estos casos.

As铆, una de las personas tratadas lleg贸 a pensar en el suicidio tras perder su tel茅fono m贸vil.

Otro de los afectados sustrajo la tarjeta de cr茅dito a su padre con el fin de efectuar una recarga.鈥圗n este mismo 谩mbito, el tener siempre llena la tarjeta prepago ha inclinado a algunos de estos j贸venes a aislarse, dejar de salir y divertirse para dedicar ese dinero al tel茅fono.

Esto respecto a los casos de la comarca. En Huelva, el presidente de Aonujer, Jorge Barroso, relataba el escalofriante caso de una enfermera de 32 a艅os quien acab贸 con los dedos deformados por cometer excesos en la escritura de mensajes tipo鈥圫MS con su terminal, incluyendo facturas de 800 euros, o una chica de 18 a艅os con facturas de entre 300 y 500 euros, valores similares a los que han tenido que pagar los padres de los j贸venes tratados en el鈥圕ampo de Gibraltar.

Tratamiento
Seg煤n explic贸 Marta Ortiz, los adictos al tel茅fono m贸vil en el 谩mbito de este centro de tratamiento efect煤an una terapia que se prolonga durante dos d铆as por semana -los lunes y los jueves- integrado con la terapia de otras personas v铆ctimas de adicciones al juego, al sexo o los compradores compulsivos-.

Una psic贸loga y una trabajadora social llevan el seguimiento especializado de este grupo de personas, que se enfrentan a sesiones de terapia grupal de hora y media durante las cuales tienen que dejar los m贸viles apagados, lo cual en ocasiones les provoca angustia.

Jorge Barroso explic贸 que, a diferencia de otro tipo de adicciones como el juego, no se trata de erradicar el uso del m贸vil por parte de estas personas: 鈥淓stas personas se reeducan para que vuelvan, en un futuro, a coger el m贸vil de una manera responsable鈥, dado que para ejercer un trabajo o socializarse tienen que seguir us谩ndolo, pero evitando 鈥渓a p茅rdida del control de los impulsos鈥.

Vibraciones imaginarias
Adem谩s, un estudio de la Sociedad Brit谩nica de Psicolog铆a expone como conclusi贸n que el uso de tel茅fonos inteligentes aumenta el estr茅s de los usuarios. Para los investigadores, la obsesi贸n que produce recibir mensajes puede ser tal que los usuarios creen notar vibraciones de notificaci贸n que en realidad nunca existieron.

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