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01
oct

Publicado por Protegetedelmovil.com

Una amenaza invisible

El se√Īor Altenweger no pod√≠a creer lo que ve√≠a: las cabezas de ganado, orgullo de su granja en Schnaitsee, Baviera (Alemania), eran ahora ‚Äúvacas flacas‚ÄĚ con los ojos inflamados y un picor que les obligaba a frotarse contra cualquier objeto. Las molestias desaparec√≠an cuando las llevaban a otra granja a 25 kil√≥metros, pero reca√≠an al regresar y algunas llegaron a morir. Por su parte, investigadores de la Universidad de Berna (Suiza) analizaban el insonmio y el malestar general de los habitantes de una ciudad helv√©tica que mejoraron s√ļbitamente para volver a recaer tres d√≠as despu√©s. En ambos casos las miradas se volvieron acusadoras a las antenas reci√©n instaladas y los campos electromagn√©ticos resultantes. Pero, ¬Ņson estos campos realmente peligrosos?

Un campo electromagn√©tico (CEM) es creado por cualquier cuerpo con carga el√©ctrica en movimiento, e interact√ļa con otros, como el del cuerpo humano, donde los impulsos nerviosos entre el cerebro y los √≥rganos y m√ļsculos son corrientes el√©ctricas de 150 a 300 Hz. Al interferir el circuito el√©ctrico del organismo, un CEM induce corrientes en los tejidos. En la membrana celular externa, que tambi√©n tiene carga el√©ctrica, se anclan las prote√≠nas que conducen los mensajes qu√≠micos. Un estudio de la UE revela que pasar 72 horas en un campo de 50 Hz y 2.000 teslas (medida de inducci√≥n magn√©tica) var√≠a la estructura de la membrana, sus fibras celulares y prote√≠nas. Es la frecuencia de frigor√≠ficos, secadores de pelo, luz fluorescente, hornos de microondas, ordenadores o televisores, pero habr√≠a que pegarse a ellos y muchas horas para notar sus efectos.

Las radiaciones m√°s habituales que recibe el hombre son las electromagn√©ticas no ionizantes, sin suficiente energ√≠a fot√≥nica para romper los enlaces qu√≠micos que unen las mol√©culas de la c√©lula; las ionizantes incluso da√Īan el ADN. Sin embargo, en Jap√≥n se ha visto que una larga exposici√≥n a frecuencias de 50 y 60 Hz, las de electrodom√©sticos y centrales energ√©ticas, produce mutaciones de genes y errores en la replicaci√≥n y en sistemas de reparaci√≥n del ADN, e incluso c√©lulas no especializadas que degeneran en c√°ncer. Asimismo, las estaciones de radio, TV y telefon√≠a m√≥vil emiten en radiofrecuencias y microondas. Los m√≥viles operan de 900 MHz a 1,8 GHz, y no ionizan los √°tomos de los tejidos, pero calientan las zonas del cuerpo con m√°s agua, al absorber √©sta las microondas.

Aunque se han hecho m√°s de 200 pruebas, ninguna concluyente, un estudio de dos institutos alemanes para el Parlamento Europeo concluye que los m√≥viles no son recomendables para ni√Īos y adolescentes. Incluso, seg√ļn el Instituto Internacional de Biof√≠sica, las radiaciones de tel√©fonos y antenas repetidoras pueden llevar con largas exposiciones a un tumor poco frecuente, el neuroma epitelial en la periferia del cerebro.

En una reuni√≥n de expertos en Madrid se expuso que, al hacer un encefalograma, si se acerca un m√≥vil aparece una oscilaci√≥n indescifrable. Seg√ļn el doctor Hyland, de la Universidad inglesa de Warwick, las ondas de los m√≥viles son de la misma frecuencia que las cerebrales alfa. As√≠ que, a√ļn con intensidad muy baja, el cerebro es muy sensible a ellas. Para la Asociaci√≥n de Consumidores del Reino Unido, un sistema de manos libres puede triplicar la exposici√≥n, al actuar como un amplificador de las radiaciones directas al cerebro, mientras que la marca Ericsson dice que baja un 92 por 100. En todo caso, la interferencia es menor con el m√≥vil cerca de la oreja, alejando la antena de la cabeza. La Asociaci√≥n aconseja hacer llamadas cortas, usar el m√≥vil sin manos y sin aud√≠fono y no tenerlo encendido en el bolsillo: afecta a los ri√Īones, matriz, ovarios y test√≠culos.

Los l√≠mites del campo marcados por la UE, y que Espa√Īa recoge en el Real Decreto 1066/2001, dan como inocua una frecuencia de 0 a 300 GHz, pero no hay estudios epidemiol√≥gicos de exposici√≥n a largo plazo a microondas y radiofrecuencias. Por eso actualmente son un objetivo prioritario de la Organizaci√≥n Mundial de la Salud (OMS), que puso en marcha en 1996 el Proyecto Internacional CEM para estudiar los posibles efectos sobre la salud de los campos electromagn√©ticos. Adem√°s, varios institutos alemanes estudian la conductividad de las ondas en el cr√°neo y otros huesos humanos para ver la protecci√≥n del cerebro y otros √≥rganos.

El australiano John Holt es a√ļn m√°s alarmista. Seg√ļn √©l, las frecuencias de los m√≥viles duplican la producci√≥n de histaminas y favorecen el asma y las alergias. Bajo 800-900 MHz continuos, las antihistaminas y los esteroides no paran la producci√≥n de histaminas, que contraen las arterias, dilatan los capilares y sirven de mediador qu√≠mico en las reacciones al√©rgicas. Para Holt, el asma lo causan las microondas y por eso aumenta en los pa√≠ses ricos y es escaso en pa√≠ses muy contaminados del Tercer Mundo; y en Escandinavia, donde los j√≥venes usan m√≥viles desde 1994, las chicas de 15 a 24 a√Īos aumentaron el consumo de somn√≠feros y antidepresivos. S. Edstr√∂m, del Hospital Sahlgrenska de Gotemburgo llega a√ļn m√°s lejos al asociarlo con el c√°ncer y el bloqueo de la melatonina, la hormona que regula los ritmos de sue√Īo y vigilia. Seg√ļn la Universidad de Carolina del Norte, con altas dosis de radiaci√≥n, su falta provoca m√°s suicidios en operarios menores de 50 a√Īos.

Otros estudios sobre los CEM indican que alteran la fase REM del sue√Īo, y la Universidad de Pisa est√° estudiando la variaci√≥n de la sensibilidad al dolor: se ha descrito mayor tensi√≥n arterial y que, al dilatarse por las microondas los poros de las membranas en la barrera hematoencef√°lica, puede favorecer el Alzheimer o la p√©rdida de memoria.

A pesar de todo esto, los expertos siguen sin ponerse de acuerdo en si las estaciones de telefon√≠a provocan c√°ncer, perturbaciones en los biorritmos cerebrales o alteraci√≥n del transporte del calcio i√≥nico en las c√©lulas. Hay estudios a favor y en contra de que la exposici√≥n a campos de baja intensidad se asocie a m√°s incidencia de c√°ncer en los ni√Īos. Falta un est√°ndar de estudios de riesgo, pero parece que las administraciones no tienen mucha prisa por crearlo.

Comentarios

Toni dice:
enero 16, 2011

Un art√≠culo muy interesante. Da un poco de miedo la verdad, ten√©is m√°s informes o casos?. Yo no he llegado al extremo de consumir somn√≠feros pero he tenido la sensaci√≥n de tener un sue√Īo m√°s pl√°cido desde que apago el movil en la mesita de noche, tambi√©n he tenido menos tensiones en el trabajo pero tengo la sensaci√≥n de dormir mejor igualmente, m√°s como antes. Gracias!!!

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